miércoles, 9 de enero de 2008

El legado de Ramón Errazu



Revolviendo entre archivos y papeles, he recordado una Exposición, El legado de Ramón Errazu, que realizó el Museo del Prado hace ya tiempo (del 13 de diciembre de 2005 hasta el 12 de marzo de 2006 y posteriormente prologada hasta el 23 de abril del mismo año). Sin gustarme demasiado la pintura del siglo XIX, fue una Exposición que me agradó mucho.

Ramón Errazu (1840-1904) fue adquiriendo una gran fortuna a través de herencias y negocios. Comenzó entonces su actividad coleccionista, que unió a otras dedicaciones sociales que le dieron gran prestigio social. Errazu c
oleccionó a los artistas de su tiempo, a los que trató, llegando a ser muy amigo de los principales pintores españoles en París, Mariano Fortuny, Martín Rico y Raimundo de Madrazo. Ello le permitió adquirir directamente obras de calidad.

Este legado cuenta con 10 obras de Mariano Fortuny (1838-1874), pintadas entre 1866 y 1874, algunas de ellas grandes obras maestras, como el Desnudo en la playa de Portici. De Martín Rico (1833-1908) legó cuatro obras, todas ellas paisajes entre 1869 y 1873, realizados al aire libre en el que fue uno de los mejores periodos en su producción. Reflejan, con fino colorido y calidades preciosas, una atmósfera de calma. Raimundo de Madrazo (1841-1920), amigo íntimo del coleccionista, a quien retrató en una de sus mejores obras, está representado a través de nueve óleos, que muestran varias de sus facetas, como son los retratos, el desnudo y los pequeños paisajes.



Además, Errazu poseyó dos obras de dos artistas franceses de mayor fama en su tiempo que en la actualidad, como son Ernest Meissonier y Paul Baudry. Del primero tenemos uno de sus escasos retratos femeninos, tratado con gran delicadeza. Del segundo tenemos La perla y la ola, obra que desde su exposición en el Salón de 1863, donde fue adquirida por la emperatriz Eugenia de Montijo, se convirtió en uno de los mejores ejemplos del desnudo de la época.

Una vez fallecido Ramón Errazu, legó su obra al Museo del Prado. El 16 de mayo de 1905 se inauguró el legado en la que sería llamada Sala Errazu, en el gabinete ochavado situado en el ángulo sudoccidental del edificio de Villanueva (actual sala 71), junto a las salas dedicadas a la Escuela Francesa. La coincidencia de la inauguración de la gran exposición que el Prado dedicó a Zurbarán con la apertura de la Sala Errazu fue la causa de que el público no hubiera apreciado en la medida adecuada el valor de esta nueva parte de la colección.

Después de la Guerra Civil, se mantuvo la Sala Errazu, pero se cambió de sitio, pasando a ocupar la rotonda de la escultura de la planta baja del ala norte, en la actual sala 51. Años después, ya en 1950 y los siguientes, se exhibía también en la planta baja junto con a una sala dedicada a la pintura del siglo XIX. Tras instalarse en 1971 en el Casón del Buen Retiro las colecciones del siglo XIX, el legado se reunió con las otras pinturas de aquella centuria, hasta el cierre del edificio en 1998. Actualmente, con la nueva ampliación del Museo del Prado, las obras deberían estar expuestas en la zona correspondiente a la pintura del siglo XIX, pero si os digo la verdad no os lo puedo confirmar, porque los días que he pasado al Museo no me he detenido a verlo.

Imágenes: Retrato de Ramón Errazu (Raimundo de Madrazo)
Desnudo en la playa de Portici (Mariano Fortuny)
Desembocadura del Bidasoa (Martín Rico)
Jardín de la Casa de Fortuny (Por M. Fortuny y R. Madrazo)

2 comentarios:

Inma dijo...

Hola Alicia!! Yo también estuve en aquella exposición, y me gustó mucho, porque soy una amante de la pintura del S.XIX. Pero de todas maneras se trató de una exposición pequeña pero compuesta por obras de grandes artistas de la pintura española de finales de siglo.Donde la calidad pictórica se apreciaba en cada obra.
Enhorabuena por tu blog.

ALMA dijo...

Hola Inma...

Supongo que eres mi Inma, jejejeje. Gracias por pasarte por aquí.

Ya ves, una gran exposición, como tú bien dices, pequeña, pero de gran calidad.

Lo dicho, gracias por visitarme de vez en cuando, y me alegro de que te guste. Te animaría a hacerte tú misma un blog, pero no lo haré porque sino, me dejarás muy mal... jejejeje

Un beso