sábado, 17 de mayo de 2008

Premio a ToroAlcarria


La página web ToroAlcarria. com ha sido galardonada por la Comunidad de Castilla la Mancha como la mejor página web de dicha comunidad.

Me parece importantísimo que se haya premiado a una web taurina, eso nos muestra la importancia y el peso que tenemos los aficionados en internet, aunque algunos nos la quieran quitar.

Desde aquí os mando mis felicitaciones y mi más sincera enhorabuena.

miércoles, 14 de mayo de 2008

BASTA YA


Esta mañana, como toda España, me he levantado con la triste noticia de que ETA había vuelto a asesinar mediante una bomba colocada en la casa cuartel de Legutiano. Esta vez han segado la vida de Juan Miguel Piñuel Villalón, y han herido a otra serie de personas. Desde este modesto rincón de la blogsfera me gustaría mandar apoyo a las familias del fallecido y de los heridos, e igualmente solidarizarme, una vez más, con quien han sufrido y sufren las amenazas del terrorismo.
Solo quiero decir otra cosa: BASTA YA. ¿Hasta cuando vamos a tener que seguir aguantado esto?

martes, 13 de mayo de 2008

La novillada de Montealto



Ayer no estuve en la plaza, pero parece ser que todo el mundo habla maravillas de la novillada que Agustín Montes, lidió en Madrid. Igualmente se habla del buen sabor de boca que dejó Miguel Tendero. Espero poder verle pronto en la plaza.

Este invierno, exactamente el 15 de noviembre, Agustín Montes nos visitó en las Tertulias de la Asociación el Toro. Fue un coloquio intersante. Igualmente, el pasado 16 de marzo la Asociación visito la ganadería de Montealto . Las fotos pertenecen a dichas actividades. Podeís ver las reseñas de la tertulia y de la visita a la ganadería en la página de El Toro, (sección actividades)

lunes, 12 de mayo de 2008

Mansada de Dolores Aguirre


Ayer vimos la cuarta corrida de feria. Una corrida de Dolores Aguirre, en la que la característica general fue la mansedumbre. Todos los toros saliendo sueltos de varas, buscando la zona de chiqueros constantemente. Mansada. Eso si, la emoción estuvo en el ruedo, pues a los toros así hay que poderlos.

Fernado Robleño, poco decir sobre él. No veo nada de aquel Robleño que me emocionó y gustó hace unos años. Una pena. Como me gustaría volver a verle como en el pasado. Ayer, otra vez más no le vi así. La verdad es que sus oponentes no fueron nada de otro mundo, pero sobre todo a su segundo, no le pudo. Vuelvo a decir lo mismo, una pena.

Sergio Aguilar. Supongo que el chaval se estará tirando aún de los pelos por el toro que dejó escapar ayer. Fue el toro más potable de la corrida, pero Aguilar no supo hacerse con él. Una auténtica pena, porque un triunfo así con un toro de esas características en Madrid, es un triunfo importante.

Joselillo venía a confirmar la alternativa. El chico vino motivado, con ganas y valor. Es algo fundamental para venir a enfrentarse a una corrida así. No se le puede reprochar a Joselillo su actitud. En su segundo oponente estuvo más dispuesto. Dejó pases buenos. Supo estar con el toro. Se le pidió la oreja y se le concedió, premio quizá algo excesivo para Madrid. Yo creo que era un premio de una gran vuelta al ruedo, de las de mucho peso, antes que de una oreja que no tiene el peso suficiente. Pero bueno, ahí está el premio.

domingo, 11 de mayo de 2008

La corrida de Peñajara


Ayer fue mi primera aparición en el ciclo isidril. La tarde no acompañaba. Todo el día lloviendo y un cartel nada atractivo. Aún así, dejó de llover, la corrida se dio y la entrada fue bastante aceptable. Si antes de entrar a la plaza me dicen que la plaza estaría prácticamente llena no me lo creería.
Los toros de Peñajara fueron nobles y flojitos. Tampoco fue un encierro para tirar cohetes, algunos de los toros fueron a morir a toriles. Aún así, el ganado no me decepcionó del todo. Iba con la idea de que iba a ser mucho peor.

Quien más me decepcionó fue la terna. De Manolo Sánchez y de Eugenio de Mora poco esperaba. Pero sí algo más de Antonio Barrera. El último toro se fue sin torear. Creo que pudo hacerle mucho más. Una pena. Se le pidió la oreja (todavía me pregunto por qué) y él solito se dio la vuelta al ruedo, por que si. Al llegar el 7, ante las protestas, se paró e hizo una reverencia, ¿sería para pedir perdón por un premio no merecido?

En la foto, de Juan Pelegrín, está A. Barrera, tapándose los ojos. ¿Sería un augurio de que no querría ver al último toro? ¿o se estaría lamentando al final de la corrida por la oportunidad que había dejado escapar?

viernes, 9 de mayo de 2008

Empezamos..... Mal


Como la mayoría de todos vosotros sabeís, mis apariciones en San Isidro este año, van a ser escasitas. Hasta mañana, sábado, no me acercaré a la plaza.

He leído lo que pasó en el inicio de la Feria, y como ya veo, muy mal. Sólo os deseo ánimo y paciencia a todos los vereís la mayoría de las corridas. Y sobre todo, daros las gracias a todos por la labor informativa, por tenernos informados debidamente, a los que como yo, no podemos asistir a las corridas. Gracias.

Fotos: ToroelMundo

miércoles, 7 de mayo de 2008

Goya en tiempos de guerra


Como avancé anoche, ayer estuve viendo la exposición que estará en el Museo del Prado hasta el 13 de Julio: Goya en tiempos de guerra. Y la verdad es que no me llevé una sensación muy agradable de la exposición.

Para empezar, me pareció horrorosa la cantidad de gente que había. Chinos, alemanes e italianos por todos los lados. En algunas salas era agobiante. Será que siempre estoy acostumbrada a ir a los Museos buscando la mayor soledad, la menor cantidad de gente, y para eso, la hora buena, es la hora de comer. Pero eso no pudo ser ayer.
Es cierto que en la exposición hay grandes obras maestras de Goya, pero el criterio expositivo no me ha gustado nada. La exposición se ha montado aprovechando las salas que hay en la exposición permanente dedicadas al pintor aragonés. Esto hace que tengas que entrar y salir de las salas, haciendo que pierdas un poco el hilo de la exposición, de ir a un lado y a otro.

La exposición está dividida en cuatro bloques cronológicos:
I. 1794-1799. Es una etapa donde ya vamos viendo el cambio que va sufriendo el pintor. Es cuando empieza a quedarse sordo por esa enfermedad que tuvo. Hay mayor dramatismo en sus escenas. Retrata también a los intelectuales de la época: Jovellanos, Cean Bermúdez, Zapater, etc.

II. 1800-1808. Etapa anterior al inicio de la Guerra. Vemos en este periodo fundamentalmente retratos de la familia real y la aristocracia. Es curioso que en este bloque se han colgado dos cuadros que hace más de 200 años que no se colgaban juntos: el retrato de la Condesa de Chinchón y el de su marido Godoy.
III.1808-1814. Etapa dedicada a la producción durante la guerra. Durante la guerra, Goya sirvió a José I, por lo que podemos ver algunos de los retratos que hizo a los ministros napoleónicos. Aún así, a parte de la obra "oficial" se dedicó a hacer trabajos íntimos, para el mismo, como es el caso de Los Desastres de la Guerra. También hay obras variopintas, bodegones, majas, etc


IV.1814-1820. Se centra en la producción realizada desde el fin de la guerra hasta su exilio a Francia. Vemos aún algún Desastres, Tauromaquía, Disparates, diversos dibujos de sus álbumes, retratos y alguna obra religiosa, como es la Última Comunión de San José de Calasanz, la última obra que realizó Goya antes de irse al exilio.

Esto es lo básico de la exposición, pero resumiendo, no me ha gustado demasiado. El criterio expositivo no lo entendí. A veces hay un varullo de obras incomprensible, obras de guerra mezcladas con retratos... Es decir hay unidad cronológica, pero no temática.

Lo mejor, sin duda, las imágenes de los dibujos. Si teneís la posibilidad de verla, fijaos detenidamente en el detallismo de los dibujos. Son impresionantes en los que usa la sanguina. Impresionante, que detallismo en obras tan pequeñas. Merece la pena la exposición solo por eso.

martes, 6 de mayo de 2008

Exposicion de Goya



Esta mañana he estado viendo la Exposición dedicada a Goya en el Museo del Prado. Mañana, con un ratito de tiempo, contaré las impresiones. Pero eso, ya lo dejo para mañana.


Imagen: Familia de Carlos IV (Museo del Prado)

Acta del II Encuentro de Aficionados


Enlazo el Acta surgida del II Encuentro de aficionados que tuvo lugar en Zaragoza los pasados 26 y 27 de abril.


Podeís leerlo en la página del Manifiesto

domingo, 4 de mayo de 2008

Coquito, Domingo Navarro y Morenito de Aranda


Se lidiaron 6 toros de San Martín. Bien presentados. Destacó sobre todo el tercer toro, Coquito (nº7, de 535 kg).

Salvador Vega: silencio y bronca tras tres avisos
Luis Bolivar: palmas y ovación
Morenito de Aranda: vuelta al ruedo y ovación desde el tercio.

El tercio de varas inexistente en todos los toros. Una auténtica pena.

Salvador Vega. Poco voy a decir de él, nunca me ha gustado este chico. Las veces que le vi de novillero me gustó algo más, pero lleva unas temporadas que nada de nada. Su primer toro era flojito, pero bobalicón, siempre iba al engaño. Él no se ha encontrado en ningún momento. Estuvo siempre mal colocado, toreando fuera y con el pico.
En el cuarto, se ha enfrantado a un toro al que se le hizo todo mal desde que salió al ruedo, se le picó mal, trasero. Vega estuvo descentrado toda la faena. Mejor dicho, ni siquiera lo intentó. No le dio un pase. Directamente fue a por el estoque y lo único que hizo fue intentar colocar al toro para matarlo. Tras muchos intentos, el toro ha vuelto vivo a los corrales. Muy mal, Vega.

Lo mejór que vimos en este toro fue otro grandioso quite de Domingo Navarro. Otra vez nos volvió a mostrar lo que es ser SUBALTERNO, (con mayúsculas) y estar siempre pendiente de lo que ocurre en el ruedo. En el quinto toro también realizó otro quite bueno. Bravo por Domingo.

Luis Bolivar, tampoco es lo que era. O quizá nunca llegó a ser nada. La verdad es que le he visto pasar de puntillas ante un toro de los de premio. Coquito. Un toro que me ha gustado y del que el torero podía haber sacado mucho más. Un toro que ha llegado muy entero a la muleta, que iba de largo. Pues Bolivar no lo ha entendido, se ha puesto encima de él y le ha ahogado. Incluso se ha llevado una voltereta. Una pena, no nos ha dejado ver el toro.
En el quinto se enfrentó a un toro que no era gran cosa. No transmitía nada. Aún así, el matador tampoco nos mostró nada bueno. Mató de un bajonazo. Tras esto, ante los aplausos del tendido, quiso salir a recoger la ovación al tercio, cosa que se protestó, pues el premio era exagerado.

Morenito de Aranda venía a confirmar a Madrid. Ha dejado los mejores detalles de la tarde. Se le ha visto toda la tarde voluntarioso, con ganas de gustar y agradar. Al toro de su confirmación le recibió con el capote, con mucho gusto. Durante la faena nos otorgó algunos naturales buenos, que fueron jadeados desde el tendido. Los pases sueltos, la estocada y la voluntad que le ha puesto ha hecho que diera la vuelta al ruedo.
Con el que cerraba plaza también se le ha visto voluntarioso y con ganas de gustar. Aunque también hay que decir que con este toro se le ha visto algo más dudoso que con su primero. Espero volver a verle pronto. Me ha dejado buen sabor de boca.

Nada más que decir de la tarde, de las otras cosas que han pasado en la plaza (antitaurinos, acción de la policia-presidencia....) no merece la pena hablar aquí. Ya digo, hoy me quedo con lo bueno. Ahora mismo me quedo con tres cosas: un toro Coquito (Manón, espero que le hayas sacado buenas fotos), un quite de Domingo Navarro y el buen sabor de boca que me ha dejado Morenito de Aranda.
Foto: Juan Pelegrín

jueves, 1 de mayo de 2008

El 3 de mayo en Madrid: Los fusilamientos de la montaña del Príncipe Pio (Goya)

Sin duda alguna, el cuadro más importante y emblemático de Goya, relacionado con la Guerra de la Independencia es el de El 3 de mayo en Madrid: los fusilamientos de la montaña del Príncipe Pío.

La obra representa la ejecución de patriotas por las tropas francesas. Goya nos muestra una escena nocturna, donde tenemos un potente foco de luz dentro del cuadro: un gran farol colocado en el suelo que enfoca directamente a los cadáveres y a los prisioneros que están a punto de ser fusilados. Tenemos la obra dividida como en dos partes, a la derecha el pelotón francés, del que solo vemos las espaldas y las armas, y en el lado derecho tenemos al bando español, que espera ser ajusticiado.

El grupo de civiles que va a ser fusilado en el cuadro de Los fusilamientos, podríamos agruparlos en tres momentos: pasado, presente y futuro; los que ya han sido fusilados, los q
ue están a punto de morir y los que están en la fila de prisioneros esperando su triste final.

En el grupo de patriotas hay un hombre arrodillado que sobresale del resto, con una
camisa blanca que nos da también una gran luminosidad al cuadro. La figura es extraordinaria, Goya nos pone a este hombre, muy iluminado, tanto por la luz que le da el foco como por la indumentaria que lleva, y hace que nuestra mirada se centre en él. En el rostro de este hombre vemos reflejado el horror, el miedo, la tristeza, la desesperación, y la súplica. Es, desde mi punto de vista, una de las figuras más logradas y con más transmisión de sentimientos al espectador de toda la pintura de Goya.

Este hombre ha sido comparado muchas veces con otra obra de Goya: La C
rucifixión que pintó en 1780, como trabajo para poder entrar en la Academia. Nos puede recordar al cuadro religioso en los brazos extendidos y en la colocación de la cabeza, ligeramente inclinada hacia delante y a la izquierda. Incluso podemos ver otra similitud iconográfica, ya que si nos fijamos detenidamente en la mano derecha de nuestro hombre, que es donde lo apreciamos mejor, podemos ver como esta está agujereada, como si hubiese sido atravesada con un clavo u otro objeto punzante, lo que nos hace relacionarlo con las manos de Cristo clavadas en la cruz. También se podría poner en relación en el espacio donde se sitúa la escena, ya que nuestra escena se sitúa en las afueras de Madrid, sobre una colina, y la escena de la crucifixión de Cristo se realizó en el Monte Golgotá, y las casas del fondo en vez de ser Madrid, podrían interpretarse como Jerusalén.

Esta si me parece una gran obra maestra del aragonés. Nada más que decir.

El 2 de mayo en Madrid: la lucha con los mamelucos (Goya)

Goya, hacia el año 1814 realizó dos obras importantes relacionadas con el conflicto entre España y Francia. La primera de ellas es la que vemos en la imagen, La lucha con los mamelucos. Aquí Goya muestra la revuelta popular ocurrida en Madrid como reacción a la ocupación de las tropas francesas. En este cuadro también podemos ver un simbolismo oculto, ya que al representar la lucha de los españoles con los mamelucos, también se podría estar recordando la lucha de los españoles frente a los musulmanes en tiempos de la Reconquista.

Este cuadro, junto con el del 3 de mayo, fueron usados para decorar un arco del triunfo que decoraba las calles de Madrid durante la entrada de Fernando VII en la ciudad, o para las celebraciones conmemoraciones del día 2 y 3.

Aún así, no es un cuadro que me agrade demasiado

LO QUE SÉ SOBRE TOROS Y TOREROS (Pérez Reverte)



Juan, desde Zaragoza, me he hecho llegar un email. En el mismo, me hablaba de un enlace sobre un texto de Pérez-Reverte, que reproduzco aquí. (Pichando aquí podeís acceder al enlace que Juan me manda)



Hace cosa de un mes, por una de esas emboscadas que a veces te montan los amigos, anduve metido en pregones y otros fastos taurinos sevillanos. Fue agradable, como lo es todo en esa ciudad extraordinaria; y quedé agradecido a la gente de la Maestranza, amable y acogedora. Pero todo tiene sus daños colaterales. Ayer recibí una carta desde una ciudad donde cada año, en fiestas, matan a un toro a cuchilladas por las calles, preguntándome con mucha retranca cómo alguien que se manifiesta contrario a la muerte de los animales en general, y a la de los toros en particular, habla a favor del asunto. También me preguntan, de paso, cuánto trinqué por envainármela. Y como resulta que hoy no tengo nada mejor que contarles, voy a explicárselo al remitente. Con su permiso.

En primer lugar, yo nunca cobro por conferencias ni cosas así; considérenlo una chulería como otra cualquiera. Las pocas veces que largo en público suelo hacerlo gratis, por la cara. Y lo de Sevilla no fue una excepción. En cuanto a lo de los toros, diré aquí lo que dije allí: de la materia sé muy poco, o lo justo. En España, afirmar que uno sabe de toros es fácil. Basta la barra de un bar y un par de cañas. Sostenerlo resulta más complejo. Sostenerlo ante la gente de la Maestranza habría sido una arrogancia idiota. Yo de lo único que sé es de lo que sabe cualquiera que se fije: animales bravos y hombres valientes. El arte se lo dejo a los expertos. De las palabras 'bravura' y 'valor', sin embargo, puede hablar todo el mundo, o casi. De eso fue de lo que hablé en Sevilla. Sobre todo, del niño que iba a los toros de la mano de su abuelo, en un tiempo en que los psicoterapeutas, psicopedagogos y psicodemagogos todavía no se habían hecho amos de la educación infantil. Cuando los Reyes Magos, que entonces eran reyes sin complejos, aún no se la cogían con papel de fumar y dejaban pistolas de vaquero, soldaditos de plástico, caballos de cartón y espadas. Hasta trajes de torero, ponían a veces.

Aquel niño, como digo, se llenó los ojos y la memoria con el espectáculo del albero, ampliando el territorio de los libros que por aquel tiempo devoraba con pasión desaforada: la soledad del héroe, el torero y su enemigo en el centro del ruedo. De la mano del abuelo, el niño aprendió allí algunas cosas útiles sobre el coraje y la cobardía, sobre la dignidad del hombre que se atreve y la del animal que lucha hasta el fin. Toreros impasibles con la muerte a tres centímetros de la femoral. Toreros descompuestos que se libraban con infames bajonazos. Hombres heridos o maltrechos que se ajustaban el corbatín mirando hacia la nada antes de entrar a matar, o a morir, con la naturalidad de quien entra en un bar y pide un vaso de vino. Toros indultados por su bravura, aún con la cabeza erguida, firmes sobre sus patas, como gladiadores preguntándose si aún tenían que seguir luchando.

Así, el niño aprendió a mirar. A ver cosas que de otro modo no habría visto. A valorar pronto ciertas palabras –valor, maneras, temple, dignidad, vergüenza torera, vida y muerte– como algo natural, consustancial a la existencia de hombres y animales. Hombres enfrentados al miedo, animales peligrosos que traían cortijos en los lomos o mutilación, fracaso, miseria y olvido en los pitones. El ser humano peleando, como desde hace siglos lo hace, por afán de gloria, por hambre, por dinero, por vergüenza. Por reputación.

Pero ojo. No todo fue admirable. También recuerdo las charlotadas, por ejemplo. Ignoro si todavía se celebran esos ruines espectáculos: payasos en el ruedo, enanos con traje de luces, torillos atormentados entre carcajadas infames de un público estúpido, irrespetuoso y cobarde. Nada recuerdo allí de mágico, ni de educativo. Quizá por eso, igual que hoy aprecio y respeto las corridas de toros, detesto con toda mi alma las sueltas de vaquillas, los toros embolados, de fuego, de la Vega o de donde sean, las fiestas populares donde un animal indefenso es torturado por la chusma que se ceba en él. Los toros no nacen para morir así. Nacen para morir matando, si pueden; no para verse atormentados, acuchillados por una turba de borrachos impunes. Un toro nace para pelear con la fuerza de su casta y su bravura, dando a todos, incluso a quien lo mata, una lección de vida y de coraje. Por eso es necesario que mueran toreros, de vez en cuando. Es la prueba, el contraste de ley. Si la muerte no jugase la partida de modo equitativo, el espectáculo taurino sería sólo un espectáculo; no el rito trágico y fascinante que permite al observador atento asomarse a los misterios extremos de la vida. Sólo eso justifica la muerte de un animal tan noble y hermoso. Ahí está, a mi juicio, la diferencia. Lo demás es folklore bestial, y es carnicería.
El Semanal, 4 de mayo de 2008

Luis Francisco Esplá (por Francis Tsang)


No puedo dejar de pasar por el blog de Manón y no hacer alusión a este reportaje que ha puesto sobre fotos de Luis Francisco Esplá, por quien todos sabeís que tengo especial devoción. Las fotos son de Francis Tsang.

Exposición de fotografía: Juan Pelegrín.


Vaya, cual es mi sorpresa cuando, tras unos días sin entrar por la blogsfera veo que por fin Juan Pelegrín ha montado una exposición sin que yo me enterase, vaya, vaya..... Bueno, Juan, que te deseo toda la suerte del mundo con ella. Iré a verla lo antes posible.